¡Como Hamilton en la Puzolana! A la búsqueda de la certidumbre

certidumbre

En el mundo del statusQUO (preCOVID), tomar decisiones basadas sobre todo en la certidumbre era probablemente la mejor opción.

La opción con la esperanza matemática (∑probabilidad*efecto) de una decisión basada en certidumbre era normalmente superior a la de una decisión basada en suposiciones llamémoslas “basadas en el feeling sistémico de la situación” que no se podían llamar ciertas, pero probables.

En esa situación statusQUO, se encuentra cómodo el que trabaja con una media de 70% de certidumbre basada en su histórico el conocimiento del entorno y la previsión de las novedadesy su posible incidencia en el resultado final. Suelen ser personas o empresas que se basan en “quarters” y que viven del Q1 al Q2 al Q3 etc ya que sus ciclos son predecibles y comparables entre sí y sienten que las variaciones son causadas por divergencias en la calidad de implementación con respecto a periodos comparables más que en factores provenientes del entorno o exterior.

¿status|QUÉ? Y caemos en la puzolana

Pero el mundo statusQUO ha muerto, o al menos ya no es algo a tumbar si queremos innovar y prosperar hacia el futuro, sino que es algo que vemos por el retrovisor como algunos están perdiendo su tiempo en intentar restablecer.

Estamos en VUCA… la certidumbre es un bien escaso y la necesidad de ella un mal endémico, pandémico. Si la certidumbre media ha bajado mínimo un 40% significa que el resto no es seguro y por ello es un campo incómodo para la inmensa mayoría

Tres posibilidades ante la incertidumbre

No es lo mismo el dato que la certidumbre… la certidumbre es la probabilidad muy alta de un estado de un dato en un momento determinado. Sin embargo nuestra experiencia de que “nada cambia” ha convencido a nuestro cerebro de que “un dato hoy = certidumbre”.

Ante una situación en la que la probabilidad de estabilidad de los datos se reduce drásticamente (ya hablaremos del BIGDATA en VUCA, ahora que pienso) hay 3 opciones de acción/inacción:

  • recalcular la realidad (buscar los nuevos datos y probabilidades a largo y corto) y lanzarnos a pesar de ser conscientes de que el 60% de las cosas pueden variar poco o mucho forzándonos a reajustar las decisiones constantemente para convertir los retos en oportunidades. RECALCULAR SIN PARAR
  • esperar a que “escampe” o a que alguien nos de esa certidumbre que nos robaron, como a Hamilton que levantaba en 2007 los brazos a la espera de que algún ser superior le rescatara. NO HACER NADA
  • intentar reconstruir la certidumbre buscando certezas en el entorno hasta llegar al 65% de certidumbre mínimo aceptable para tomar una decisión. PARÁLISIS POR ANALISIS

Sociedad en la puzolana

El agregado del resultado de la elección individual de los más de 47.000.000 de habitantes de un país entre las 3 opciones es en la práctica una sociedad absolutamente paralizada. Mayoría son los que necesitan un 70% de certidumbre para tomar una decisión. Somos la mayoría los que llevamos años viviendo en entornos constantes, los que estamos no sólo no avanzando, sino bloqueando el avance de otros. Vivimos en un sistema en el que todos somos engranajes que afectan a los demás y esto redunda en una sociedad bloqueada que anhela que un statusQUO roto solucione las cosas mientras que unos pocos preguntan ¿statusQUÉ?…

¿Factor K para la sociedad? [leer el “factor K”]

Es imperativo activar los mecanismos para que la sociedad vaya trabajando bajo los conceptos descritos en el articulo sobre el factor K.

Para poder, como sociedad, dejar de bloquearnos unos a otros 360 constantemente necesitamos trabajar el futuro… tenemos que trabajar el futuro como sociedad. Como las hormigas saben todas cuál es su objetivo, tenemos que diseñar nuestra SOCIEDAD IDEAL para que cada uno de nosotros podamos desarrollar nuestra forma de preparar lo que podamos preparar para cuando eso sea una oportunidad para el colectivo. Todos podemos aportar.

Si no sabemos qué sociedad queremos construir no sabemos lo que es el bien y lo que es el mal. Y eso es directamente NO TENER CRITERIO y sin ello no podemos decidir nada y por lo tanto no podemos aportar.

La sociedad necesita un modelo objetivo, tener un plano del ideal consistente y estable y transparente que estamos construyendo. Implícitamente sabremos cuáles son las variables a trabajar para llegar allí y podremos contribuir con nuestro esfuerzo a ir preparando los ladrillos para construir ese futuro que no va a “salirnos solo” por obra y gracia de un ser superior.

No podemos colaborar si no se establece un entorno colaborativo.

El factor K nacerá de la experiencia de cada vez hacerlo mejor.